El taller con más significado que hemos organizado
A lo largo de los años hemos organizado muchos talleres y eventos, algunos creativos, otros festivos, incluso algunos glamurosos, pero lo que ocurrió el lunes fue, sin duda, la experiencia más emotiva y significativa que hemos vivido nunca como equipo.
Aquella tarde nos reunimos en torno a una mesa con seis personas mayores de Adopta Un Abuelo, una fundación que admiramos profundamente por su labor contra ese tipo de soledad silenciosa e invisible que sufren muchos mayores, a menudo inadvertida en un mundo obsesionado con la velocidad y la productividad.
COSER, COMPARTIR Y IR MÁS DESPACIO
La idea era sencilla: queríamos que se sintieran vistos, valorados y reconocidos como guardianes de una sabiduría ancestral que poco a poco desaparece. Así que les pedimos que nos enseñaran a bordar.
Con servilletas de lino de nuestro taller de Mallorca, bordamos, hablamos, reímos y compartimos ese tipo de presencia cada vez más raro, pero lo que empezó como una simple actividad pronto se convirtió en algo más profundo, un espejo frente a una cultura que glorifica la velocidad mientras borra en silencio a las mismas personas que nos trajeron al mundo, y si no cambiamos eso, corremos el riesgo de un fracaso mucho mayor de lo que imaginamos.
Porque no solo debemos a las personas mayores nuestra presencia por obligación moral, por criarnos, cuidarnos y enseñarnos, también tenemos el deber de proteger los valores que encarnan, porque si dejamos que caigan en el silencio, perdemos los mismos principios que más necesitamos: la paciencia, la conexión con la naturaleza, el oficio y la comunidad.
Son los mismos valores que protegemos cada día en Casa Maricruz, no solo como herencia cultural, sino como base para una forma de vivir más lenta, más justa y más humana.
Gracias a Inocencia, Cementa, Flor, Flori, Juanjo y Carmen por vuestro tiempo, vuestra presencia y vuestras historias; gracias a Adopta Un Abuelo por vuestra labor esencial, aunque no debería recaer solo sobre vuestros hombros; gracias a Cloudworks por abrirnos vuestras puertas y hacernos sentir como en casa, y gracias a ti por leer, por preocuparte y por formar parte de esto.